MAGISTERIO SE PRONUNCIA: «LOS SIN SENTIDO TRAS LA PAES»

Los resultados de la Prueba de Acceso a la Educación Superior (PAES) reavivaron la discusión sobre la calidad de la educación entregada por los establecimientos públicos y privados, esto debido a que las cifras son lapidarias , entre los colegios con mejor desempeño se ubicaron sólo dos municipales y uno subvencionado, el resto son particulares.

Escenario ante el cual el Gobierno, en específico el Ministro de Educación, Nicolás Cataldo, respondió defendiendo que la prueba no constituye una evaluación al sistema educativo; sin embargo, desde el Colegio de Profesoras y Profesores de Chile responden: “El Ministro se contradice al afirmar que pruebas estandarizadas como la PAES y el SIMCE no reflejan la calidad de la educación que están recibiendo los estudiantes, cuando son estas pruebas las que están legitimadas por el sistema para identificar las fortalezas y debilidades de un sistema educativo”, afirmó el presidente del Magisterio, Carlos Díaz Marchant.

Presidente del Gremio Docente que fue más allá: “La respuesta debe ser otra, terminar con este tipo de pruebas, demanda que surgió con mucha fuerza en la Revolución Pingüina de 2006 y que sigue sin respuesta por parte del Estado. Fundamentalmente el Magisterio se opone al carácter segregador de este tipo de instrumentos que profundizan la segregación social por la ventaja que presenta a los sectores socioeconómicos acomodados. Por lo que el Ministro más que excusarse debería aprovechar este año que recién comienza para romper con un esquema que no nos ha ayudado para avanzar como sociedad en igualdad de condiciones”.

“En concreto las pruebas estandarizadas han desmembrado aún más la educación en Chile pues marcaron un comienzo de una era de enseñanza que obligó a los docentes a garantizar buenos resultados en lugar de medir si los estudiantes habían aprendido el material o no. Debemos avanzar en una educación integral, alejada de las cifras y el exitismo relacionado, incorporar formas de transmitir el conocimiento adaptado a la realidad social, cultural y económica de las comunidades, considerando así al  docente como un agente transformador”, cerró el dirigente.