“Mejores condiciones laborales
para mejoras pedagógicas”

Antecedentes

A lo largo de su historia, el magisterio ha asumido un claro rol de compromiso con el sistema educacional de nuestro país. Tal compromiso se ha expresado en la defensa de la Educación Pública y en la búsqueda y elaboración de propuestas educacionales, siendo el Congreso Nacional de Educación del año 1997 una referencia importante. Pero también se expresa dicho compromiso en la práctica cotidiana que desarrollamos día a día en las escuelas del país. Hacer posible experiencias pedagógicas significativas; promover un desarrollo integral y lograr mejores aprendizajes en los estudiantes ha sido, es y seguirá siendo el compromiso de las y los docentes con el país. Sin perjuicio de lo anterior, es indudable que las buenas prácticas docentes requieren de un soporte institucional que las fortalezca. Soporte que, por cierto, tiene diversos componentes los cuales van desde la formación, el perfeccionamiento en servicio, hasta las condiciones laborales. El profesorado en general y el Colegio de Profesores en particular, hemos sido protagonistas activos de la demanda por cambios en el desgastado modelo educacional implementado en Chile desde hace 35 años. Somos los docentes, quienes vivenciamos diariamente las condiciones en que opera el sistema educacional y por lo mismo quienes tenemos el pulso directo de sus carencias y deficiencias. Por ello, nuestras demandas han sido por transformaciones profundas y no por meros retoques a un modelo a nuestro entender fracasado ya que no cumple con la finalidad principal que tiene la educación. Y dentro de esas demandas, hemos propiciado que se asuma la realidad del aula y sus enormes deficiencias y no únicamente los aspectos administrativos o de distribución de recursos que suele monopolizar el debate educativo. Pero más allá de las transformaciones profundas que a nuestro parecer requiere la educación chilena, hay temas específicos o sectoriales que al momento el profesorado siente como necesidades inmediatas. Tenemos aspectos laborales y pedagógicos que requieren solución de corto plazo y que mediante este documento estamos planteando formalmente a las nuevas autoridades en, lo que hemos llamado, una mesa de negociación sectorial. Hoy existe un conjunto de nudos problemáticos que complejizan y dificultan el correcto despliegue del ejercicio docente. Avanzar en la resolución definitiva de dichos nudos, constituye por consiguiente no solo un acto de justicia hacia el magisterio, sino que también una tarea ineludible para mejorar las condiciones de enseñanza y aprendizaje de nuestros estudiantes.

Puntos a trabajar:

Ver Petitorio del Colegio de Profesores a MINEDUC en formato revista digital